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Sé infiel sin mirar con quién

Además de esta máxima, algunos opinan que es importante recordar estas otras:

-    Nadie es fiel por naturaleza

-    Nadie quiere conocer las infidelidades ajenas

Aquí van diferentes tipos de infidelidades:

1. Una y ya

Llevas siete años en el mismo trabajo y con tu pareja. Lo amas, no hay nadie que te haga más feliz, pero estás absolutamente instalada en la rutina y la comodidad, en la maldita zona de confort, y es el momento perfecto para un desliz.

En septiembre entra un nuevo becario y en la cena navideña de la empresa ya lo estás jalando al baño. A la mañana siguiente te estás curando la cruda en El Parnita y ¡OMG! Flashbacks de anoche. ¿Pero cómo pude ponerme tan peda? Bueno, no perdamos la calma. Por una vez no pasa nada, ¿no? Puedes seguir con tu vida en pareja porque no hay infidelidad emocional, “una y no más, Santo Tomás” ¿Quién le iba a decir al santo que se le iba a nombrar una y otra vez con este pretexto?

2. De ensueño

Ay, mi novia de toda la vida. Nos conocimos de adolescentes en la prepa, porque los dos reprobábamos las materias y tuvimos que pasar el verano haciendo ecuaciones de tercer grado. Cupido nos lanzó su flecha una de esas tardes de mucho calor y consiguió atravesar nuestros corazones para siempre, tipo película de Hollywood, pero en carne y hueso. Perdimos la virginidad juntos y somos de las pocas parejas que afirma en serio no haber tenido relaciones con más gente. Nos queremos tanto… pero en el fondo es como ir siempre al mismo bar y comer siempre el mismo menú. Aunque está rico y te sacie, te preguntas a qué sabrá el resto. ¿Cómo será el sexo con otra persona?

Y empiezas a fantasear, a ver mucho porno en soledad; no con ella, como antes. La idea de compartir cama con un cuerpo distinto al suyo se te antoja tanto como te asusta. Te despiertas empapado por la noche porque no paras de soñar con tu vecina, incluso con tu suegra (que es una MILF total). De estos sueños te levantas horrorizado y confundido: hasta que la ves dormida a tu lado y eso te recuerda que tu curiosidad es insignificante en comparación con el amor máximo que se profesan.

3. El mito mítico: El amante de toda la vida

Cuando eres infiel del tipo reincidente, la primera vez la culpa te hunde más que al Titánica y te gastas un dineral en chocolates y flores para calmar tu conciencia pecadora. Al poco tiempo, empiezas a oír dos vocecitas a ambos lados de tus orejas. De un lado se presenta el angelito, que con una voz suave te susurra “Hasta aquí, no lo vamos a hacer nunca más, ya estuvo”. Casi al unísono, salta la voz diabólica que con tentadoras palabras te sugiere repetir mientras te sirve una cerveza y un mezcal.

Así que, tras varias discusiones acaloradas entre los personajillos de tu frágil conciencia, el diablillo le gana poco a poco terreno al dulce ángel de la guarda y te lanzas al abismo de la doble relación. Porque no hay nada como tenerlo todo. Por una parte, la persona a la que amas y con la que tienes esa relación tierna y maravillosa y, por otra, esa relación apasionada, todo sexo y diversión junto a la que Cincuenta sombras de Grey parece más bien una película de Disney (que en realidad lo es, un poco).

Y al principio todo va como mantequilla, tú feliz como una lombriz disfrutando de la vida. Hasta que la persona que pensabas que iba a ser tu amante por siempre quiere que empiecen a compartir lavadora y sofá.

Un escalofrío recorre entonces tu espalda y el vello se te eriza cuando vuelves a oír la dulce voz de tu ángel: “¡Ja! Ya te había dicho que los amantes para toda la vida no existen… déjalo ir y renueva tu suscripción de NETFLIX, anda”.

4. El gran mito: La pareja liberal

AKA el poliamor* si estás leyendo esto en 2018.

Estos chavos se las dan de muy cool, presumiendo de post hippismo ante todos los amigos que se mueren de la envidia (pobres crédulos). Dicen tener parejas abiertas, pero en la práctica todo se resume en esto:

Nada de pareja, hacen peor equipo que Tom y Jerry, que Bob Esponja y Patricio o que Beyoncé y Jay-Z. De tanto filosofar*, ya no distinguen ni saben qué están haciendo y todos acaban tomando Prozac.

¿Y tú? ¿Alguno de estos cuatro casos encaja con tu #truestory?

*Poliamor es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa, sexual y duradera de manera simultánea con varias personas, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados. Con frecuencia se describe como "no-monogamia consensual, ética, y responsable”.

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